viernes, 7 de mayo de 2010

CARTA ABIERTA.2

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b).- Partidos no nacionalistas y/o constitucionalistas:

Basándonos en la representatividad parlamentaria actual tenemos al P.P.C. y al GRUPO MIXTO (C,S + independiente).
Para las próximas elecciones hay que sumarles U.P y D., y una ingente cantidad de partidos cuya “bolsa” no representa ni 30.000 votos por separado.

Con los mismos datos estadísticos, el P.P.C. mantiene un electorado fiel que puede hacerle bajar o subir un escaño, pero sin la capacidad de decidir.
C,S, pese a la ceguera de sus dirigentes, con una afiliación muy mermada, desaparecería prácticamente después de las elecciones.
U.P y D., no se ha consolidado todavía y carece de bases firmes para un despegue con ciertas garantías.

Del resto de formaciones: Centro Democrático y Social, que trata de renacer sin conseguirlo, Centro Democrático Liberal, Alternativa Española, Alianza Liberal, Alternativa de Govern (cuya máxima representante es una exparlamentaria del PPC muy mediática), etc, no disponemos de datos en cuanto a afiliaciones y simpatizantes para poder cuantificar objetivamente.

Ante este panorama desolador, podemos asegurar con absoluta propiedad, que para las próximas elecciones autonómicas, los movimientos no-nacionalistas carecerán de representación alguna en el Parlament de Catalunya a excepción del P.P.C. Respecto a este último cabe decir el regreso a la ambigüedad y un cambio de estrategia, ante las perspectivas de un posible pacto con otras formaciones para entrar en el Govern, algo hoy por hoy todavía inverosímil.

La situación para la convivencia catalana a medio plazo es más que desesperante, dados los últimos acontecimientos y la ingente aprobación de leyes antes del fin de legislatura tales como: el incremento de multas lingüísticas, las veguerías, el código de consum, la prohibición de corridas de toros, Manifiesto de los medios de comunicación, los referendums ilegales de soberanía, ley del cine, la L.E.C., despliegue del Estatut, etc y la reciente ley de consultas; todas ellas encaminadas para el fin último: La independencia inducida y obligada de Catalunya.

A la hiperactividad parlamentaria, de asociaciones afines y de los entes locales, hay que sumarle el nuevo giro de radicalización tanto del tripartito como de la oposición:

P.S.C. Pese a ser el tentáculo del P.S.O.E. en Catalunya, tras las últimas declaraciones de varios de sus máximos dirigentes, observamos las luchas de poder entre facciones ganando una vez más terreno las tesis catalanistas en detrimento de las constitucionalistas.

E.R.C. Desgastado por la acción de gobierno, tensiones internas y un cierto grado de contención ficticia, la apariencia de suavidad bajo el prisma de sus votantes (no así la percepción para el resto), ha dado pie a la aparición de las nuevas formaciones ya citadas, más radicales.